COBRA » Descripción, Alimentación, Comportamiento


Conozcamos a la cobra, una de las serpientes más venenosas y sorprendentes del mundo.

Principales características de la cobra

La cobra es un reptil del suborden de las serpientes y de la familia de los elápidos, nombre que reciben las culebras venenosas de colmillos tubulares.

La más temible de todas las cobras es la cobra real o de Birmania, esta mide de tres a cinco metros, siendo la serpiente venenosa más grande del mundo. Mientras que otras especies miden de uno a dos metros.

En su cuerpo posee bandas de color amarillo verdoso y pequeñas manchas en su sombrerete, mientras que su cola es negro azabache.

Por su parte, la cobra de anteojos tiene una peculiar imagen en su capucha. Es una serpiente de color negro, pardo oscuro o gris oliváceo, con un anillo oscuro en el cuello y franjas transversales blancas y amarillas en todo el cuerpo.

En el caso de la cobra de monóculo esta es más clara y su capucha, más pequeña y redonda, tiene un solo círculo blanco.

La cobra se deshace de la capa superior de su piel cuando esta le queda muy justa, en un proceso que se da en múltiples ocasiones a lo largo de su vida.

Dónde vive

La cobra prefiere la maleza de la jungla y los pantanos, donde la lluvia es copiosa; se encuentra en la China meridional, Filipinas, Indonesia, Malasia, Myanmar y algunas regiones del subcontinente indio.

También, existen unas doce especies de cobras distribuidas desde Australia y las regiones tropicales de Asia y África, hasta Arabia y algunas zonas templadas.

Alimentación

Con excepción de la cobra real, que se alimenta de otras serpientes, las otras especies devoran ratas, ratones, ranas, lagartijas, pájaros y otros animales pequeños.

Para atacar, la cobra levanta su cuerpo y se proyecta hacia adelante, profiriendo al mismo tiempo un agudo silbido.

Cuando atrapa a su presa, la paraliza con una inyección de veneno. Luego la traga entera, pues sus dientes no son aptos para masticar. Después de tragarse a su presa, se retira a un lugar solitario para digerir lentamente a su víctima.

La cobra puede vivir meses sin probar alimento, consumiendo la grasa que ha almacenado en su cuerpo.

Cómo se reproduce

Las serpientes se aparean según su especie, atraídas por su particular olor a almizcle. A menudo, el macho y la hembra permanecen juntos.

La cobra real hembra es una de las pocas serpientes que construye nidos. Recoge follaje hasta formar un montón de unos 30 centímetros de altura y deposita en él de 20 a 50 huevos.

Se enrosca sobre el nido y permanece allí sin probar alimento durante los casi dos meses de incubación; con frecuencia, el macho también permanece en las proximidades.

Para salir, las crías rompen el cascarón con el diamante del huevo, protuberancia que pierden posteriormente.

Desde que eclosionan son completamente independientes y poseen glándulas venenosas y colmillos plenamente desarrollados.

Sacan la lengua constantemente para recabar información química y transferirla al órgano de Jacobson, que tienen en la parte superior de la boca.

Comportamiento

A la cobra le afecta mucho la temperatura del ambiente. Al llegar el frío se vuelve lenta y pierde energía; solo se activa cuando aumenta la temperatura, pero el calor excesivo puede matarlas.

Los mecanismos de defensa de la cobra consisten en escapar, quizás metiéndose en la madriguera de una rata de la que se ha apoderado, o mantenerse inmóvil para pasar inadvertida.

Si se la provoca, se yergue sobre su cuerpo, dilata su cuello y silba de forma amenazadora. La mordedura es su último recurso.

Esta serpiente cuando oye o siente la presencia humana se escabulle rápidamente.

Es importante recordar que la cobra es un animal sumamente venenoso y sería imprudente procurar tocarla.

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